viernes, 25 de marzo de 2011

.Me sigues.

.Capíitulo N° 3.

A veces digo NO a una cosa, a una pregunta, sin parar a pensar, a un movimiento, por miedo a que.., a un sentimiento, por muy fuerte que sea, a un nombre, por no recordar, y a una persona , para no pensar. Pero , parate a pensar, ahora si un momento. Porque decimos no a una pregunta que nos puede beneficiar, a ese movimiento que nos hace andar, a un sentimiento que nos ayudara a crecer como personas, a ese nombre que puede grabarse en tu piel con el paso del tiempo, o a esa persona que sabes que te hace feliz, que te llena, que te hace sentirte un poco mas vivo…
Las personas tendemos a escudarnos, detrás de una serie de cosas que hacen que seas mas duro, impenetrable, sin capacidad de absorber nada que pueda llegar a romper esa coraza. Pero para que ..de que sirve. Cuando llega esa persona, no la que todos pintan , como la unica que podria hacerte feliz. Si no esa persona normal pero a la vez tan diferente a todo lo que hayas visto. Alguien que consiga que esboces una sonrisa con tan solo mirarte, esa persona que solo con tocar un centímetro de tu cuerpo hace que se te estremezcan todas tus extremidades. Que con tan solo oirle respirar en tu oreja , en tu cuello, al final de tu espalda entiendas en un segundo porque debias estar en ese instante en ese lugar y no en otro, en ninguna parte te sentirias mejor que ahí. Que cando estas a su lado, tan cerca, que ni pasa el aire sientes esa sensación, esa misma que sientes la primera vez que ves a tu grupo de musica favorito, o cuando en un partido importante tu equipo mete gol., o que tras años de trabajo consigas tu pobjetivo. Obviamente todo esto A GRAN ESCALA.

.Capítulo N° 2.

Una vida. ¿De qué sirve? Para que a gente que realmente necesita de ella se la quiten. Una virtud. ¿Para qué? Para que llegue alguien por detrás y no te valore. Un defecto. ¿Cuál? El mínimo, el más pequeño, el más insignificante, pero al fin y al cabo en el que más se fija la gente. Una canción. ¿Dónde? En cualquier lugar, cuando oyes esa sintonía que se te queda durante meses grabada en la cabeza, da igual el sitio, la gente, hasta si estas sola. Esa canción te recuerda malos, buenos, regulares momentos vividos, que al fin y al cabo te recuerdan a ese alguien que necesitas volver a ver, o sacar rápidamente de tu vida. Una persona. ¿Quién? Esa persona a la que le entregas todo en cada momento, la que está incondicional cuando no la necesitas, y que está al pie del cañón cuando te oye llorar. Una mirada. ¿Hacia dónde? Hacia un lugar cualquiera, mismo el horizonte, pero mires donde mires siempre encontraras alguna pizquita de ti o de una persona que te ha marcado muy dentro, o te ha dejado la huella bien grabada que más bien parece un pisotón. Una caricia. ¿De quién? De cualquiera que este a tu alrededor, de cualquiera de esas personas que saben realmente como eres y que no se dejan influenciar por nadie. Esas personas que están incondicionales, que cuando te tienen que acariciar lo hacen y cuando te mereces una bofetada te la dan sin miramiento alguno. Una verdad ¿Cuándo? Cuando las necesitas y muchas veces no se atreven a decirlas. No se deben dar cuenta de que cuanto más lo alarguen mas daño acabarán haciendo. Una mentira. ¿Para qué? No lo se, realmente en esta pregunta no tengo nada que responder.
( ). Un beso. ¿Qué? Sí de esos que te hacen estar sola con el, aun rodeada de un millón de personas. Una vez probado necesitas consumir y consumir, hasta que se te acaba. Tú intentas que te dure para siempre, pero siempre falla algo. Siempre existe ese algo que te hace reconcomerte por dentro un ¡millón 8375 veces! Pero sigues adelante, sigues las 2 semanas de “hambre” de rigor y vuelves a la carga. Porque tú lo vales, porque sigues “ VIVA”, porque eres feliz...y porque tienes amigos contados con los dedos de las manos que estarán ahí siempre que un beso te haga caerte, y no precisamente del gusto.

.Capítulo N° 1.

Me dice que corra, que vuele, que sueñe, QUE SIENTA. No puedo. Estoy confusa. Tengo ganas de llorar. De mentir. De acabar con esto una vez más. Me ayudó en el peor momento. Yo no se si estaré haciendo bien la parte que me toca.
Una calle. Miles de personas. Todas pasan. No miran. Me siento sola. NO. Encuentro una cara conocida. Me resulta familiar. Creo que se quien es. Pero ¿Qué hace aquí?. Se aleja de mi. Yo corro, vuelo, sueño, SIENTO. No le alcanzo. Alargo mi mano, casi lo toco. No se da cuenta. Me freno en seco, sufro, lloro. Levanto la mirada. Vuelve a estar ahí. Sonríe. Yo no puedo. No logro salir de la espiral. En mi cara se refleja una risa nerviosa.
Pestañeo un segundo. LA CALLE ha cambiado. Me paseo por las calles de NY. Para mi tendría que ser emocionante. PERO NO. Estamos en hora punta. Me falta el aire. Miro hacia todos lados. No reconozco a nadie. Estoy sola. No manejo bien el idioma. Esta vez todo el mundo me mira. Y la vuelvo a ver. Veo su cara de nuevo. Pero. Que hace aquí de nuevo. Esta vez viene hacia mi. Viene con una sonrisa. Cuanto menos es sospechoso. Cada vez esta mas cerca. Quiero correr. La gente me lo impide. NO. La calle ha pasado a estar desierta. Solo esa cara y yo. Se acerca. Ya está aquí. Quiero correr. Pero su mirada me lo impide. ADARA. Tranquila, solo era un sueño.